LAS NUEVAS EBAU

En este reportaje trataremos los cambios en los exámenes de acceso a la universidad.

Alumno haciendo el examen (Imagen extraída del Pexels)

La PAU (Prueba de acceso a la universidad) también conocida como la selectividad o EBAU, es una prueba competencial que se puede realizar en dos convocatorias: la ordinaria, que es a principios de junio, y la convocatoria extraordinaria, que se lleva a cabo en julio o septiembre.

Esta prueba evalúa los conocimientos y capacidades en diversas materias del bachillerato. Consta de varios exámenes y se estructura en dos fases: la fase obligatoria: lengua castellana, lengua extranjera, matemáticas e historia (o fisosofía); y la fase voluntaria, que son pruebas que se realizan dependiendo de tu especialidad.

Su finalidad es comprobar que un estudiante cuenta con las competencias para aprovechar, y acceder, a unos estudios de grado universitario.

Anteriormente, el formato de la prueba de acceso a la universidad contaba con preguntas donde el alumnado se dedicaba a tan solo memorizar. Actualmente, tiene un enfoque en aplicación práctica del conocimiento, la reflexión, la capacidad para resolver problemas en situaciones nuevas y la evaluación de habilidades críticas en lugar de la memorización.

La estructura de los exámenes incluye preguntas cerradas, preguntas de respuestas muy breves o tipo test, preguntas abiertas, es decir, preguntas de desarrollo más elevadas, otras pueden ser semiabiertas y, por último, preguntas que requieren respuestas cortas para medir la capacidad de análisis, que puntúan más (70%).

La penalización es de hasta un 10% por errores ortográficos y gramaticales, incluidas las de ciencias, y la duración general de los exámenes es de 90 minutos. También, se han eliminado las diferentes versiones de examen que existían buscando una mayor equidad.

Todos estos cambios se deben a unas finalidades en concreto que son: para empezar, asegurar una evaluación más idéntica entre las diferentes comunidades autónomas, por otro lado, adaptar la prueba a la sociedad actual, fomentando la adquisición de competencias y habilidades. Finalmente, garantizar la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes.

En conclusión, sí que ha habido cambios en la EBAU, ya que se puede observar que los exámenes y la manera de estudiar ha tenido que modificarse porque ya no son contenidos que puedas memorizar, sino que tienes que entender los temas de los exámenes y razonar.