Por una feria de abril más sostenible

Podemos pasarlo bien sin necesidad de contaminar nuestro entorno

Maria Pablos, Claudia Pérez y Candela Tovar

La feria de abril es una de las fiestas más famosas que se celebra en Sevilla. Se originó en 1847, al principio el objetivo de la feria era mercantil, pero con el tiempo pasó a ser una festividad. Se celebra una o dos semanas después de Semana Santa en el mes de abril, su objetivo es dar la bienvenida a la primavera.

Tiene lugar en el recinto ferial del barrio de Los Remedios, donde se instalan las casetas y atracciones de la feria. 

La feria se distribuye en varias calles, donde hay casetas, de estas hay unas mil, quince de ellas son públicas y el resto privadas. Las casetas son una especie de carpas donde se reúne la gente, generalmente para bailar sevillanas o a veces simplemente para pasarlo bien, socializar y pasar tiempo con amigos. Aparte de las casetas también está la parte de los “cacharritos” o atracciones. Se entra a través de “la portada”, una estructura gigante que cambian cada año. Suelen inspirarse en monumentos famosos de Andalucía para hacer su forma, por ejemplo, este año está inspirada en el Pabellón Mudéjar de la Plaza de América de Sevilla.

La feria empieza la noche del “pescaito”, lo llaman así porque es tradición cenar “pescaito” frito en las casetas esa noche. El resto de la semana hay feria durante todo el día y toda la noche. En 1847 la feria duraba únicamente tres días, en 1913 el ayuntamiento aumentó la duración a 4 días, y en 1952 establecieron 6 días.

Es tradición que las mujeres vistan vestidos largos de flamenca y con colores llamativos, con muchos accesorios, uno de los más comunes es una flor grande en la cabeza a conjunto del vestido. Los hombres llevan trajes con colores alegres, no está muy visto llevar colores apagados pero tampoco muy llamativos. Aunque la noche del “pescaito” las mujeres no se suelen vestir de flamencas.

 

Los últimos años la feria se ha hecho mucho más conocida de lo que era anteriormente gracias a las redes sociales, un montón de “influencers” españolas han empezado a subir vídeos y fotos acerca de la feria, esto ha hecho que el número de visitantes haya aumentado. 

Este año se dice que ha habido 19.000 personas más que los años anteriores. 

Para algunas personas esto es bueno, porque la cultura sevillana se propaga, pero hay personas que opinan todo lo contrario, sobre todo los sevillanos, que opinan que esta festividad debería ser algo íntimo de la gente de allí. Aparte, con el gran aumento de visitantes, puede llegar a estar demasiado saturado, y a la vez peligroso, por el tema de las avalanchas de gente.

 

En España se utilizan unas 150 bolsas de plástico por persona al año, este exceso de plásticos es algo perjudicial para el medio ambiente. 

En 2022, en la feria de abril, se recogieron más de 12.000 kilos de envases ligeros y 3440 kilos en un solo día, más de 145.000 kilos de  envases de vidrio y más de  14.000 kilos de papel y cartón. Con el incremento de los visitantes los últimos años esta cifra ha aumentado mucho, y si  sigue con este ritmo podría llegar a ser algo preocupante.

 

Hace unos años se implantó en gran parte del mundo, una forma de reducir el consumo de vasos en los festivales y conciertos musicales, entre otros eventos.

Cuando pides una bebida, te la dan en vasos de plástico reutilizable, si al final del evento los devuelves, te dan uno o dos euros de lo que has pagado por la bebida.

Esto hace que la gente recoja sus vasos, e incluso hay gente, que al final del concierto, se dan un paseo por el recinto buscando vasos para intercambiarlos por dinero.

Creemos que esta medida, entre otras, se podría implantar también en la feria de Sevilla, para reducir el consumo de vasos de plástico, y hacer de la feria algo más sostenible.